UAI Design: reveses sin costuras

El centro de Sevilla está salpicado de lugares en los que perderse entre palabras. Dejando atrás La Campana, avanzando por la calle Amor de Dios, encontramos uno de ellos: Red House. Su generoso ventanal, custodiado por grafitis, se convierte en un escaparate urbano, ideal para conversar con Reyes Pérez, la creativa de UAI Design.

Esta diseñadora sevillana se estrenó el año pasado en Andalucía de Moda y nos cautivó con Alas, su primera colección, basada en piezas reversibles de algodón orgánico. Tras una pequeña propuesta formada por piezas confeccionadas a partir cáñamo y presentadas en Expocáñamo 2016, Pérez se lanza a por una segunda colección, Gea. Podremos verla desfilar el próximo jueves 3 de noviembre en Andalucía de Moda, pero no podíamos contener los deseos de conocer un poco más sobre este nuevo proyecto con el nombre de la madre Tierra.

Reyes Pérez llega a las puertas de Red House como suele aterrizar en todos sitios: rebosante de energía, con la risa siempre lista para brotar y con las ganas de compartir a flote. Pregunta por qué temas vamos a hablar, confiesa que aún está asimilando que Gea es una realidad, que quedan detalles por ultimar y quiere contarnos la historia de forma que cuando veamos el resultado final, todo encaje. Con los brazos abiertos y las ideas galopando, comenzamos a desgranar qué se le pasa a la diseñadora de UAI Design por su inquieta cabeza.

Revista Retahila - UAI Design
Fotografía: Sina Díaz.
¿Cómo funciona la producción en UAI Design?

De momento lo hago yo todo: patronaje, experimentación y pruebas, y producción. Espero que haya un momento en el que no lo abarque yo sola y pueda contar con ayuda.

En la nueva colección hay una parte de experimentación quizá algo diferente a lo que se ha visto en las otras colecciones. Se trata de eliminar el máximo de costuras posible para hacerlo todo de una pieza. Así se aprovecha más el tejido y hay menos residuos.

 ¿Qué complicaciones has tenido en la elaboración de tus colecciones previas?

En la primera colección de UAI Design, en Alas, debía hacerlo todo perfecto para que, independientemente de la manera en que se usara, siempre estuviera bien y no se vieran las costuras. La de cáñamo ha sido difícil porque cada tejido tiene una textura diferente. Hay distintos gramajes que van desde el más fino, que parece gasa de médico, hasta el más grueso, como la tela de saco.

En Alas debía hacerlo todo perfecto para que siempre estuviera bien y no se vieran las costuras.

Tienes que adaptar muy bien cada patrón y cada diseño al gramaje y la caída de cada tejido, y saber cómo coserlo para que no se deshilache: el cáñamo es fibra hilada. La confección ha sido difícil, pero una vez se da con la tecla de cuál es la mejor forma de hacerlo… La verdad es que los resultados han sido buenos.

Cada colección que emprendes parece ser todo un reto: ¿concibes tus proyectos como desafíos?

Una persona que lo vea desde fuera puede entenderlo así, tiene sentido, pero cada colección me surge por una inquietud interna. Tiro por un lado o por otro, pero siempre para llegar al mismo fin: algo útil, funcional y bonito. No hay un mismo concepto a la hora de empezar una colección, cada vez es diferente aunque mantenga los requisitos de mi filosofía de diseño.

Fotografía: Sina Díaz.
Fotografía: Sina Díaz.
¿Cómo surge esa tercera colección? ¿Cómo elaboras el concepto creativo?

Ha sido un poco caótico porque tenía en mente una cosa y he acabado haciendo otra totalmente diferente. Cuando empiezas a investigar sobre eso que tienes en la cabeza y vas descubriendo, vas simplificando. Me gusta hacer más con menos. Con ese “simplificar” salió sola la colección.

Son patrones cuidados, con pocas costuras, y sigue habiendo prendas reversibles. La prenda estrella, Gea, es la que da nombre a la colección. Se combinan piezas muy simples con esa estrella que se puede utilizar de muchas formas diferentes. Es una colección muy urbana y básica, y gracias a sus tejidos y sus colores también es muy potente. El top que llevo, por ejemplo, es reversible y sólo tiene una costura en la espalda. Es como una pieza que te envuelve.

Utilizo el negro y el amarillo en referencia al logotipo de UAI Design y por la fuerza que tiene el contraste de estos colores. El negro es uno de mis colores favoritos para vestir y el amarillo me gusta por su significado de alegría, positividad y energía. Cuando los mezclas, aportan un carácter mucho más fuerte, acentúan la personalidad. Sigue habiendo azules y colores más invernales, de hecho, aunque la colección esté formada por prendas atemporales, la he querido enfocar más en esta estación.

Se utiliza el terciopelo, el punto y el canalé, todos de algodón orgánico certificado. Hay burdeos, grises, gamas de azul y verde, y negro y amarillo siempre están presentes. El terciopelo tiene un tacto que te mueres.

Fotografía: Sina Díaz.
Fotografía: Sina Díaz.
¿Cómo has gestionado la búsqueda de esos materiales?

Es como buscar a Nemo. Es super difícil de encontrar. Quiero hacer diseño, quiero hacer moda, ¿pero por qué por querer hacerlo de una manera sostenible tengo que limitarme a una serie de tejidos con los que al final el resultado de la prenda siempre va a ser el mismo? ¿Por qué sólo puedo utilizar algodón?

Quiero tener a mi alcance toda la variedad de tejidos que existen, pero de una forma sostenible. Lo malo es que aquí en España es muy difícil, los he localizado en una empresa alemana en la que ya había comprado anteriormente. Ellos lo hacen todo allí: la producción de algodón, el hilado, el tinte. Es lo más cerca que he encontrado. El cáñamo, por ejemplo, lo traje de Francia.

Quiero hacer moda, ¿pero por qué por querer hacerlo de manera sostenible tengo que limitarme?

No hay mucha variedad de tejidos orgánicos y certificados, que te den la garantía de que realmente son orgánicos. A lo mejor tengo en mente hacer una cosa, pero no puedo conseguir el tejido que quiero. Quizá quiero crear una prenda con una caída, pero no puedo porque no hay un tejido certificado para eso. Según lo que hay adapto mis diseños. Sí es verdad que lo que he utilizado y creado hasta ahora ha ido muy de la mano, es decir, no he creado algo conformándome.

¿Qué significa para ti presentar tu colección en Andalucía de Moda, donde te vimos nacer el año pasado?

Lo vivo más nerviosa, aunque que esta segunda colección desfile en el mismo sitio donde me di a conocer, la verdad, me hace ilusión. La primera vez es fácil aportar algo porque nunca has hecho nada, pero seguir haciéndolo… Hay una tensión interna, una duda sobre cuál será la reacción de la gente, si gustará o no gustará.

Es complicado conciliar la mentalidad de diseño que tengo y los materiales que utilizo con la manera de vestir de la gente. Trato de hacer una sinergia para llegar al público, que realmente quieran ponerse la ropa y que le den importancia tanto a que es sostenible como a que es moda.

Fotografía: Sina Díaz.
Fotografía: Sina Díaz.
¿Vives el backstage con más serenidad?

Es un caos siempre. Por mucho que tú tengas preparado, por muchos desfiles que hayas hecho, es un lío. Hay muchas personas, las modelos están nerviosas y hay más compañeros con otras colecciones. Todo pasa en cuestión de segundos. En ese momento no hay nervios, no hay nada. Sólo hay “tú ponte esto, tú ponte lo otro”, porque como no sea así, no salimos. Son cinco minutos en los que no te das cuenta de que, de pronto, ya está todo el mundo vestido. Es lo que menos me preocupa. Es una cosa bonita, el prepararlo, lo que queda es que alguien se lo ponga.

La estética que se le dé a las modelos es importante porque puede potenciar los diseños, aunque dependiendo de dónde desfiles tienes más libertad o menos.

¿En qué contexto lo presentas?

En un desfile colectivo que se llama Urban Meet, con By Mordisco y Lorena Subires. Hay un tercer día de sostenibilidad en el que participa la asociación de Verde Eco Design. Estuve hablando con ellas cuando me llamaron de Andalucía de Moda para ver si podíamos hacerlo juntas. Al final, por una cosa o por otra, me he quedado en el Urban Meet.

¿No crees que te beneficia posicionarte como moda urbana y no sostenible?

Es positivo porque a la gente va a entrarle por los ojos y después sabrá que es sostenible, lo que va a ser bueno para UAI Design. Va a llegar a un público al que no llegaría si se publicitara como sostenible, porque en principio no está interesado. De este modo, se lleva el diseño a un montón de gente, ¡y es un diseño sostenible! Se dará a conocer que hay otro tipo de moda que se puede hacer.

Imagen destacada: Sina Martín.

3

Laura Rockbell

Directora/Cofundadora

Sin comentarios todavía

Deja una réplica